domingo, 7 de julio de 2013

Nace Jose Maria Euguren

Retrato de Euguren
(Lima, 1882 - 1942) Poeta peruano. Toda su vida se desarrolló entre la capital y algunas haciendas aledañas. A partir de 1897 estableció su hogar en el balneario de Barranco; entre 1931 y 1940 trabajó en la biblioteca del Ministerio de Educación Pública. Eguren gustaba de caminar a campo traviesa, observando los insectos y las aves, trazando apuntes para sus óleos y acuarelas, o echando mano a una cámara de su invención que tomaba fotos ovaladas de tamaño diminuto (poco más de un centímetro).
A pesar de su voluntario apartamiento de la vida pública, gozó de la admiración y afecto de hombres de la talla de Manuel González Prada, Abraham Valdelomar y José Carlos Mariátegui, entre otros. Ellos lo instaron a publicar sus poemas, considerados como la muestra más honda y depurada de la estética simbolista en lengua española. La aparición de Simbólicas (1911) es tomada como un hito en la superación del modernismo, ya que actúa como la fundación de la poesía contemporánea del Perú, instaurando una tradición todavía viva y vigente en la actualidad. Junto a César Vallejo, Eguren es, así, el poeta peruano más importante del siglo XX.
A su primera colección de poemas siguieron La canción de las figuras (1916), Sombra y Rondinelas, las dos últimas publicadas por vez primera en Poesías (1929), que completan su obra poética, en la que se refleja su búsqueda de trascendencia y su nostalgia de mundos perdidos o extraños. Eguren enriqueció el lenguaje con regionalismos, arcaísmos, neologismos e, incluso, palabras inventadas. En sus últimas poesías, se inscribió en el mundo de las vanguardias europeas en lo referente al uso de la metáfora y la imaginería del sueño. Hacia 1930 Eguren empezó a escribir breves piezas en prosa, los llamados Motivos estéticos, de intención poética y filosófica; estos motivos, aparecidos en diversas re vistas durante la década de los treinta, fueron recogidos póstumamente en un volumen, en 1959.
Artista versátil, Eguren también se dedicó a la pintura y la fotografía. Sus acuarelas revelan la influencia de los impresionistas franceses y los pre-rafaelitas ingleses. Aunque no se dedicó a la música, ésta fue muy importante como referente cultural. Siguiendo la estela de los simbolistas franceses, escribió que "la música es la más metafísica, la menos pesada, de las artes...." En su obra aparecen timbales, violines, pianos, acordeones, flautas, tambores; algunos de sus poemas se titularon "Lied", en referencia a las piezas de Robert Schumann, y sus compositores preferidos (Beethoven o Mendelssohn) también aparecen en sus estrofas.

Descubrimiento de Machu Picchu



Hace más de quinientos años, un hombre de gran valor se erigió como gobernante de una naciente confederación establecida en el corazón de los Andes del sur .Poco a poco, su destreza e inteligencia transformaron a una pequeña nación en un extenso y poderoso imperio que llegó a abarcar el territorio de cinco países de América del Sur. Su nombre, Pachacútec.
Durante su largo reinado, este inca transformó el mundo andino y levantó en su honor los más grandes monumentos de su tiempo, entre ellos el que hoy consideramos nuestro más grande patrimonio cultural: Machu Picchu.
Oculta tras la niebla, en medio del tupido bosque de montaña, Machu Picchu es, sin duda, la cima de la civilización peruana. Una que, sin contacto alguno con el mundo occidental, alcanzó altas cuotas de tecnología y organización social.
El deseo de identificar la legendaria ciudad de Vilcabamba (Wilkapampa), último reducto de los reyes incas refugiados en la inhóspita región de Vilcabamba, entre 1536 y 1572, condujo a Hiram Bingham (1875-1956), historiador y profesor de la Universidad de Yale, a que hollara Machu Picchu y diera a conocer al mundo su existencia.
Fue en 1911 cuando Bingham llegó al Cusco en busca de la ciudad de los incas Su brújula le sugería internarse más allá de las nacientes del Vilcabamba, que vierte sus aguas al Urubamba a la altura de Chaullay. Antes de emprender la jornada obtuvo en Cusco noticias sobre Machu Picchu. Como quiera que ellas indicaban que esas ruinas estaban próximas al itinerario que debía seguir para abordar la legendaria Vilcabamba, se detuvo en el paraje de Mandorbamba y desde allí ascendió a Machu Picchu.
Quien haya escalado hasta las alturas de la ciudad sagrada puede atestiguar cómo los incas cuidaron de cada detalle al momento de construir; desde la perfecta unión de sus grandes bloques de piedra pulida, pasando por la infinidad de referencias a los astros, las montañas y los fenómenos climáticos que encontramos al recorrer sus recintos y templos. Esta pasión por los detalles es una inspiración para El Perú y el mundo entero.
Vaya nuestro homenaje a los hombres y mujeres que construyeron Machu Picchu, hombres y mujeres que en honor a sus sabios gobernantes y a sus dioses, levantaron este mágico lugar que constituye el más grande de nuestros monumentos prehispánicos.
Estamos seguros que su legado – que ha servido para labrar nuestra propia identidad – permanecerá indeleble en el corazón de todos los peruanos.